jueves, 22 de mayo de 2014

Un yoquesé del #erotismo 2.0

#Gracias, Diego. Este tuit, visto por casualidad, me inspiró esta falsa historia de amor verdadero.
Un yoquesé del #erotismo 2.0

Sitio web: pijamasuf.com
"Era feliz en su matrimonio, aunque su marido era el mismo demonio, tenia el hombre un poco de mal genio, ella se quejaba de que nunca fue tierno."
Miguel ejercía de Community Manager en un grupo textil internacional, el 2.0 no tenía secretos para él. Vivía por y para su trabajo. Ana, lo sabía bien. 

Ella, sin embargo, se defendía precariamente con su deshilachado perfil de Facebook, el cual abrió a instancias de su marido, para demostrar cierto interés por el universo aguado en el que él buceaba cada día.
"Desde hace ya mas de tres años, recibe cartas de un extraño, cartas llenas de poesía, que le han devuelto la alegría." 
Cada vez estaban más distanciados.  Prácticamente, ni hablaban. Por la noche, las sábanas eran testigos mudos del gélido abismo que existía entre ellos. En eso andaba pensando cuando revisaba, lánguida, el muro de la red social. 

Una nueva petición de amistad le sorprendió, su grupo de amigos era más bien reducido y no solía admitir a gente desconocida. Pinchó curiosa la información disponible y descubrió que era de su misma edad, vivía en la misma ciudad, y tenían gustos similares. -"Voy a a hacer algo atrevido" pensó, e inmediatamente le aceptó.

Pronto descubrió lo fácil que era charlar con Eduardo, al que pronto empezó a buscar. Sus saludos educados por la mañana, sus ánimos cuando el día se había torcido en el trabajo o había discutido con Miguel, sus debates sobre política, religión y otros temas en los que, tuvieran o no el mismo punto de vista, primaba el respeto y el aprendizaje mutuo.
"Quién te escribía a ti versos, dime niña quien era, quién te mandaba flores por primavera, quién cada nueve de noviembre, como siempre sin tarjeta, te mandaba a ti un ramito de violetas." 
Los mensajes empezaron a ser más personales, "hablaban" cada vez más por "privado" y Eduardo le enviaba imágenes cálidas, tiernas, intentando mostrar su lado más oculto, sus sentimientos más íntimos.
"A  veces sueña ella y se imagina, cómo será aquel que a ella tanto la estima. Será mas bien hombre de pelo cano, sonrisa abierta y ternura en sus manos..."
Ana se debatía entre la confusión, el miedo y la ilusión. No podía evitar los sentimientos encontrados que las palabras de su nuevo amigo, a través de la red, provocaban en ella. Por otra parte, tenía una sensación de deslealtad hacia su marido. Nunca había visto su imagen. Eduardo no colgaba fotos en donde él apareciera. Quizá eso, aún le hacía sentir, que su relación era más auténtica si cabe.
"Quién será quien sufre en silencio? Quién puede ser, su amor secreto? Ella que no sabe nada, mira a su marido y luego se calla..."
Miguel era consciente de la situación. Y solo se le había ocurrido aquella idea loca, una noche en la que la reputación on line de su empresa estaba en entredicho. Entre tuits de críticas, mala onda y decenas de menciones sin contestar, él solo pensaba en cómo tender una mano imaginaria a su mujer ausente. Y así nació Eduardo. Sin prisas, sin agobios, sin convivencia, solo dedicado a Ana, solo a entenderla, a mimarla, a piropearla, a desearla.
"Y cada tarde al volver su esposo, cansado del trabajo va y la mira de reojo, no dice nada porque él lo sabe todo, ella es así feliz de cualquier modo. Porque él es quien le escribe versos, él su amante, su amor secreto. Ella que no sabe nada, mira a su marido, y luego se calla." 
Nunca antes, un perfil falso, fue tan auténtico.

Perfiles falsos: 
Con carácter general, las redes sociales no tienen establecido ningún método de identificación previo de quién está dando de alta un perfil, y si lo tiene es vulnerable, de forma que cualquiera puede dar de alta como usuario en las redes sociales a un tercero sin ningún obstáculo, creando con ello lo que se conoce como un perfil falso o faker.